jueves, 15 de diciembre de 2011

Qué le contestas a alguien que prefiere la dictadura a cualquier democracia?

Estoy consternada.  Ya sabía yo que gente así existe y existirá, de hecho son los que sostienen, impulsan, promueven todas las dictaduras. Son los civiles que pedían a grito mano dura y conspirando con todos los milicos y con los yanquis, se pusieron felices en el 76.
Pero, ¿cómo decirlo?, gente con la que laburo diciendome esto en la cara??????????????????
 La gran puta madre que los reparió!!!!!
Cómo salgo de esto?  Dije: prefiero mil veces una mala democracia a cualquier dictadura. Recordá a los más de 30.000 desaparecidos, a los nietos que aún no fueron encontrados, a las torturas...recurrí a todo lo que en ese momento se me ocurrió decir mientras la reacción del otro, con la palabra y los gestos era: no, no, no, es mucho peor el peronismo.
Y no soy peronista. Ni ahí. Pero lo prefiero mil veces a la dictadura. 
Repito: estoy consternada.

jueves, 9 de junio de 2011

Desocupados- Ocupados- Alberto Moravia - Diferencias?

La disoccupazione è una cosa per il disoccupato e un altra per l’occupato.
… Per il disoccupato è come una malattia da cui deve guarire al più presto, se no muore; per l’occupato è una malattia che gira e lui deve stare attento a non prenderla se non vuole ammalarsi anche lui.

Alberto Moravia

La desocupación es una cosa para el desocupado y otra para el ocupado.
Para el desocupado es como una enfermedad de la que debe curarse lo más pronto posible, sino se muere; para el ocupado es una enfermedad que le ronda y de la que debe estar atento para no contagiarse si no quiere enfermarse también él.

Alberto Moravia

Lo que pasa en Europa, nos pasa desde hace muchos años a todos los latinoámericanos, y nosotros los argentinos todavía tenemos muchísimos desocupados que no consiguen trabajo digno, porque no se abren puestos de trabajo, sino que además, acaban de despedir a mucha gente en SantaCruz.

sábado, 21 de mayo de 2011

HAGO FALTA - GUITARRA NEGRA - ZITARROSA

Hago falta... yo siento que la vida se agita nerviosa si no comparezco, si no estoy... Siento que hay un sitio para mí en la fila, que se ve ese vacío, que hay una respiración que falta, que defraudo una espera... Siento la tristeza o la ira inexpresada del compañero, el amor del que me aguarda lastimado... falta mi cara en la gráfica del Pueblo, mi voz en la consigna, en el canto, en la pasión de andar, mis piernas en la marcha, mis zapatos hollando el polvo... los ojos míos en la contemplación del mañana... mis manos en la bandera, en el martillo, en la guitarra, mi lengua en el idioma de todos, el gesto de mi cara en la honda preocupación de mis hermanos.


http://youtu.be/d8cNc6UApms


domingo, 15 de mayo de 2011

Cuál es la Realidad?

Hoy desperté con una pregunta: ¿ cómo habrán hecho los filósofos, sabios, pensadores que dijeron que esta realidad que vivimos no es la verdad? Que es una ilusión. Que no sabemos ver el árbol y el bosque todo junto.
Que lo que nuestra mente piensa es producto de lo que sabemos y elucubramos, pero que como todo depende del cristal con que se mire, entonces un ciego, tuerto, daltonico, ve una realidad que no es la realidad de cada uno de los demás que no tienen esos temas.
Que un sordo, un neurótico en grado extremo, un enfermo mental o físico, o sea cualquiera de nosotros, porque la salud 100 x 100 no existe, ve lo que quiere ver, lo que puede ver, pero no ve lo que hay detrás y alrededor y más.
Cuál es la Realidad?
Qué es la Ilusión?
Qué son la Realidad y la Ilusión juntas?


HOMBRE QUE MIRA SIN SUS ANTEOJOS
En este instante el mundo es apenas
un vitral confuso
los colores se invaden unos a otros
y las fronteras entre cosa y cosa
        entre tierra y cielo
        entre árbol y pájaro
están deshilachadas e indecisas

el futuro es así un caleidoscopio de dudas
y al menor movimiento el lindo pronóstico
        se vuelve mal agüero
los verdugos se agrandan hasta parecer
        invencibles y sólidos
y para mí que no soy lázaro
        la derrota oprime como un sudario

las buenas mujeres de esta vida
        se yuxtaponen se solapan se entremezclan
la que apostó su corazón a quererme
        con una fidelidad abrumadora
la que me marcó a fuego
        en la cavernamparo de su sexo
la que fue cómplice de mi silencio
        y comprendía como los ángeles
la que imprevistamente me dio una mano
        en la sombra y después la otra mano
la que me rindió con un solo argumento de sus ojos
        pero se replegó sincera en la amistad
la que descubrió en mí lo mejor de mí mismo
        y linda y tierna y buena amó mi amor

los paisajes y las esquinas
los horizontes y las catedrales
        que fui coleccionando
        a través de los años y los engaños
se confunden en una guía de turismo presuntuoso
de fábula a narrar a los amigos
y en ese delirio de vanidades y nostalgias
es dificil saber qué es monasterio y qué blasfemia
        qué es van gogh y qué arenques ahumados
        qué es mosaico y qué agua sucia veneciana
        qué es aconcagua y qué es callampa

también los prójimos se arraciman
        crápulas y benditos
        santos e indiferentes y traidores
e inscriben en mi infancia personal
tantas frustraciones y rencores
que no puedo distinguir claramente
        la luna del río
        ni la paja del grano

pero llega el momento en que uno recupera
        al fin sus anteojos
y de inmediato el mundo adquiere
        una tolerable nitidez

el futuro luce entonces arduo
        pero también radiante

los verdugos se empequeñecen hasta
        recuperar su condición de cucarachas
de todas las mujeres una de ellas
        da un paso al frente
        y se desprende de las otras
        que sin embargo no se esfuman
de las ciudades viajadas surgen
        con fervor y claridad
        cuatro o cinco rostros decisivos
        que casi nunca son grandilocuentes

cierta niña jugando con su perro
        en una calle desierta de ginebra
un sabio negro de alabama que explicaba
        por qué su piel era absolutamente blanca
ella fitzgerald cantando
        ante una platea casi vacía
        en un teatro malamuerte de florencia

y el guajiro de oriente
        que dijo tener un portocarrero
        y era una lata de galletitas
        diseñada por el pintor

del racimo de prójimos puedo extraer
        sin dificultades
una larga noche paterna una postrera charla
        síntesis de vida
        con la muerte rondando en el pasillo
el veterano que trasmitía
        sin egoísmo y sin fruición
        algunas de sus claves de sensible

el compañero que pensó largamente en la celda
        y sufrió largamente en el cepo
        y no delató a nadie
el hombre político que en un acto
        de incalculable amor
        dijo a un millón de pueblo la culpa es mía
        y el pueblo empezó a susurrar fidel fidel
        y el susurro se convirtió en ola clamorosa
        que lo abrazó y lo sigue abrazando todavía
la gente        la pura gente
       la cojonuda gente a la orientala
        que en la avenida gritó        tiranos temblad
        hasta que llegó al mismísimo
        temblor del tirano
y la muchacha y el muchacho desconocidos
        que se desprendieron un poco de sí mismos
        para tender sus manos y decirme
        adelante y valor

decididamente
no voy a perder más mis anteojos

por un imperdonable desenfoque
puede uno cometer gravísimos errores.

Mario Benedetti

jueves, 7 de abril de 2011

La pregunta del millón: ¿qué necesitás?

Se me ocurrió pensar un poquito en la gran confusión que se arma cuando no ponemos filtro a lo que pensamos respecto de las necesidades propias y ajenas.

Un perogrullo que lleva a demasiadas metidas de patas.  De una/o con los demás y viceversa.

Y todo está en la falta de comunicación y en la suposición de que nos conocen y los conocemos y de esa forma se puede anticipar el comentario o la acción.

Por un hecho x  me detonó el pensamiento: mis necesidades no son las tuyas.
Y también pensé:  y tus necesidades no son las mías.

Entonces qué nos hace confundir y en lugar de preguntar: qué necesitás?  lo suponemos y embarramos la relación?

O viceversa: suponen y nos dan o nos dicen lo que creen que estamos esperando y necesitando, cuando en realidad si hicieran la pregunta del millón todo sería simple y fácil.

Será porque hay muchas necesidades que todo el mundo comparte: comer, beber, dormir, abrigarse en invierno (aunque hay gente que se abriga mucho y otras menos), etc.? y eso confunde y nos hace parecer que si nos conocemos, también conocemos a los demás, y les damos lo que nosotros creemos que necesitan?

La pregunta del millón:  qué necesitás de mí? o qué necesitás? se pondrá de moda?